jueves 3 de diciembre de 2009

Sólo quiero que me amen



Una introducción y cinco momentos de algo sencillo: Javier, un alpinchista y gilero fracasado, se enamora de Valentina en el parque y, a partir de esto, psicoseado por las circunstancias -el hombre tiene un complicado problema sexual-, imagina situaciones en las que la chica se jamonea con su amigo Nicolás.
Realismo que le dicen, aunque no nos encontramos ante un historia cien por ciento realista, precisamente. Te creís la más linda (pero erís la más puta), de Che Sandoval, es una producción discreta que posee algunas resonancias de los primeros trabajos de Richard Linklater y del ultraindependiente Andrew Bujalski. La cotidianeidad filmada como apuntes caseros de encuentros con los amigos, enamoramientos al paso o pequeñas aventuras urbanas con asaltantes amigables que incluso te invitan cerveza.
¿Juventud en marcha? ¿Juventud en retroceso? ¿No será una juventud a medio camino? ¿No será mejor esto último? En todo caso, la mordacidad y el alpinchismo de Javier no excluye, o no puede ocultar su necesidad de cariño, que es lo que en verdad busca a través de sus andanzas.
Te creís la más linda -que forma parte de la muestra El cine chileno ataca Lima- posee la gracia de proyectar una sensación generalizada de espontaneidad en la construcción de escenas, y de albergar a un conjunto de personajes sin mayor conflicto que el de querer pasarla bien -aunque Javier, el protagonista, no tanto- con buenas dosis de sarcasmo, pero sin recurrir a ese vergonzoso facilismo de las caricaturas y los estereotipos. Sí, el trabajo no pretende gravedad, pero tampoco se escuda en la ramplonería como pretexto para ansiar más público -tiene, además, el asunto de la abundante jerga y acento chilenos-.
Mostrar con cámara digital en mano, sin efectos de montaje ni adornos visuales, podrá ser visto como una forma de cine que algunos señalan con dedo acusatorio de elemental. Pero en un contexto de monopolización de las carteleras comerciales de la región con películas-hamburguesas al estilo Luna nueva o 2012, Te creís la más linda refuerza esa idea de hacer un cine posible -nada de ‘megaproyectos’- a partir de lo más cercano, de lo que es de uno. Un cine que empieza y termina en momentos cualesquiera.

Texto de A. Iz.

Proyección:
Sábado 05 a las 7:30 p.m.
Lugar: Centro Cultural CAFAE-SE (Av. Arequipa 2985, San Isidro).
Teléfonos: 442-4422 / 442-0100
Ingreso libre.


martes 3 de noviembre de 2009

FASSBINDER: "No hay pasado, no hay presente; por lo tanto, tampoco hay futuro".

Respuestas de Rainer Werner Fassbinder a un cuestionario hecho por escolares entre 1979 y 1980.

P: ¿Le resulta difícil no sentirse desplazado en un grupo que no conoce?
R: Depende del grupo. En la mayoría, sí.

P: ¿Le parece verosímil la posibilidad de una involución que nos haga retroceder a un estado vital muy primitivo?
R: No.

P: ¿Cree en la existencia de vida extraterrestre?
R: Sí.

P: ¿Cómo se imagina su vejez?
R: No creo que llegue a ella.

P: ¿Qué opina de la Navidad sin árbol de Navidad?
R: A la gente a la que han educado con tantas mentiras que necesita tales símbolos hay que dejarla en paz hasta que haya una sociedad en la que no sea necesario nada de eso.

P: ¿Cómo reacciona a la crítica negativa?
R: Positivamente.

P: ¿Cuál es el juego de sociedad que más le gusta?
R: El juego de la verdad.

P: ¿Qué opina del problema de la hostilidad frente a los niños que se da en Alemania?
R: El problema más grande es para aquellos a los que han llenado de un amor demasiado falso, contribuyendo de esta manera a prolongar la sociedad en su forma actual.

P: ¿Considera que los enfermos mentales son una carga para nuestra sociedad?
R: En nuestra sociedad no hay nadie que no sea un enfermo mental.

P: ¿Cree que el suicidio es plenamente justificable?
R: Sí.

P: ¿Le resulta difícil mostrar sus sentimientos sin inhibiciones a una persona próxima?
R: No.

P: ¿En qué circunstancias haría un gran sacrificio?
R: Por amor.

P: ¿Se dejaría aconsejar por un psiquiatra o psicólogo en época de crisis personal?
R: Sin duda.
   
P: ¿Qué estudios tiene?
R: Ninguno.

P: ¿Estaría dispuesto a adoptar un niño que necesitara cuidados?
R: No.

P: ¿Cree que les cae bien a sus semejantes?
R: Se lo pongo tan difícil eso de caerles bien que sólo persisten algunos.



P: ¿Espera el futuro con ilusión o lo afronta con pesimismo?
R: Esa no es pregunta para mí.

P: ¿Quién es su modelo y por qué?
R: Heinrich von Kleist, porque consiguió encontrar a alguien que quisiera morir con él.

P: ¿Le educaron autoritariamente? De ser así, ¿lo lamenta?
R: No.

P: ¿Cuál fue la última vez que se sintió confundido y por qué?
R: Me siento confuso siempre que me mira alguien uniformado.

P: ¿En qué basa su autoconfianza?
R: En mi capacidad.

P: ¿Qué es lo que considera esencial en una relación de pareja?
R: El examen constante de los valores en que se basa.

P: ¿Contempla las centrales nucleares como una amenaza?
R: No.

P: ¿Se deja influir por el humor de los demás?
R: Depende del humor.

P: ¿Qué representa para usted un domingo por la mañana?
R: Caviar, champaña, la octava de Mahler, "Radioactivity" de Kraftwerk, el "Bild am Sonntag", un libro tan interesante que a uno le sabe mal acabarlo, un amigo, un buen amigo y la posibilidad de descolgar el teléfono.

P: A partir de su propia experiencia, ¿qué rasgo o qué conducta le parece que favorece especialmente el contacto?
R: No puedo contestar a eso como un ser normal. En mi caso es la denominada "notoriedad".

P: ¿Sus telefilms se basan en hechos verdaderos?
R: No hay hechos verdaderos. Lo verdadero es lo artístico.

P: ¿Se deja influir o aconsejar por otros al escoger un tema o lo decide todo usted solo?
R: Desde el momento en que uno no se va a vivir a una isla desierta ya no decide solo.

P: ¿A qué partido vota en las elecciones generales?
R: Ya no voto.

P: ¿Cree en lo que cuentan sus películas?
R: Sí.

P: ¿Hace deporte? Si es así, ¿cuál?
R: Ping-pong, nadar, faire l'amour.

P: ¿Cómo ve su futuro profesional y privado?
R: No hay pasado, no hay presente; por lo tanto, tampoco hay futuro.


Tomado de www.rafamorata.com

miércoles 21 de octubre de 2009

Sci-Fi sobre el ‘apartheid’



 
Ciencia ficción, fantasía, drama, comedia negra, acción. La película sudafricana Sector 9 es cine, hecho sin menospreciar al espectador, con un planteamiento que, en lo cinematográfico, no se regodea en el simple entretenimiento o la espectacularidad más huera, y prefiere autoimponerse en el terreno formal un trazado audaz –lo que no suele verse en medio de la autocomplacencia que aqueja al cine de masas contemporáneo— que mezcla el falso documental dentro de la ficción misma, una mixtura que nunca es un escollo, sino el espacio de exploración de las posibilidades del entretenimiento a través de esa experiencia radical –ya sabrán por qué—por la que atraviesa el antihéroe del filme, Wikus (Sharlto Copley).

VIENDO HACIA ATRÁS. Sector 9 será ciencia ficción, pero es evidente su trasfondo ideológico, o lo que otros han llamado una alegoría sobre el ‘apartheid’ sudafricano, que también se extiende a la situación actual de la nación africana, donde las tensiones sociales por la extensión de la pobreza han ido en aumento. Rebobinemos: Sudáfrica vivió mucho tiempo bajo el ‘apartheid’, régimen basado en la segregación racial, económica, social y política del hombre negro a manos del blanco. Un rechazo criminal al otro que el director no duda en exponer con claridad. “Tienen que irse”, se escucha decir a un sudafricano negro cuando se le pregunta qué opina sobre la reubicación de los aliens.
Pese a algunas líneas endebles que afectan la historia, como el hecho de que nunca queda claro por qué estos alienígenas son incapaces de usar sus armas contra los humanos hostiles, solo cabe reconocer en Sector 9 un cóctel cinéfilo de sci-fi filmado al estilo cinema verite, donde son detectables las huellas de Spielberg, Cronenberg y del holandés Paul Verhoeven. A partir de hoy habrá que estar al tanto de lo que haga el cineasta sudafricano Neill Blomkamp, director del filme.
 


CARTELES DE LA VERGÜENZA
Algunos avisos que tuvieron vigencia durante la era del 'apartheid' en Sudáfrica. El parecido con los letreros 'sólo para humanos' que aparecen en Sector 9 no es casualidad. 



 


martes 20 de octubre de 2009

SHARUNAS BARTAS



Supe de él por Leos Carax. En Pola X (1999), el último largometraje del cineasta francés, aparecía este lituano -ambos son amigos- dentro del reparto del filme. Hice click en Google y me di de cara con todo un universo excesivamente puntilloso en cuanto a la observación de la realidad. Por supuesto, el cine de Bartas es algo mucho más complejo que esta simple descripción, pero más adelante habrá tiempo para verlo con esa misma dedicación con la que él compone sus planos y secuencias. Lo ubiqué entre Bresson, Bela Tarr, Sokurov, Tarkovski y Dovchenko. Children Lose Nothing es un corto del 2004.

jueves 1 de octubre de 2009

UNA VEZ ALGUIEN LE REGALÓ UN POEMA




En el 2001 Eric no sabía mucho de sí mismo, salvo que iba directo hacia abajo. Cosas raras empezaron a suceder en su vida. Soñaba demasiado episodios extraños (se preguntaba si no había leído demasiado a Bruno Schulz), bebía café en exceso, leía para entretener el cerebro, veía algunas películas en VHS y las repetía hasta ensuciar el cabezal, escuchaba música para intentar revivir los mejores episodios de su infancia y adolescencia… Intentaba cosas…

No sabía mucho de sí mismo, y pensaba que podría estar cerca de tomar un viaje directo hacia la tranquilidad. Eso era lindo, pero también encontró a T. (esto se merece una nota amplia a pie de página o estudio introductorio, pero como no hay mucho tiempo, cabe remarcar que los mejores momentos de la vida de Eric han sido producto del azar).
Y como nunca había ocurrido en su vida, ella le regaló un poema en papel color camote el 28 de noviembre de ese año, dos días después de cumplir años:

Sintámonos especiales./ la tristeza que inventó el hombre/hace mucho tiempo/ y que hoy,/ con ciencia y medios/ logró perfeccionar,/ no iguala a nuestra tristeza primitiva,/ impulso de los primeros pasos;/ con lágrimas que los dioses reciben/para retornarlas, halagadas,/ como jeroglíficos descifrados,/ en la lluvia que nos ahoga/ y que comprendemos.

Han pasado ocho años de ese acontecimiento homérico, y Eric aún conserva ese pedazo naranja intervenido con la letra de niña aplicada de T., y cuando lo lee, las tripitas se le revuelven como lo hacen las hojas secas en una vereda en invierno.
Donde esté (aunque le han dateado por ahí que la chica del jardín de los cerezos escribe una columna semanal en un diario de 70 centavos en Lima), Eric le desea a T. más y más venturas. No puede ser de otra manera.

PD. Eric vende pececitos de colores en una tienda de animales en Shangai. Intenta sobrevivir. Ya tiene pocos sueños, y escasos anhelos (sigue sin saber mucho de sí mismo), pero hace lo mejor que puede.

lunes 28 de septiembre de 2009

BEBER Y ESCRIBIR



“Una vez fui fotografiado por un fotógrafo francés que retrata a muchos escritores, y me dijo: ‘¿Por qué tantos escritores beben?’. No es para buscar inspiración, por cierto, es por la misma razón que los obreros, porque es un trabajo de fuerza, un esfuerzo, escribir. Yo escribía poemas y no pensaba mucho en todo eso, pero ahora que escribo novelas es cierto, es un trabajo de esfuerzo”.

Michel Houellebecq

Tomado de Página 12

jueves 27 de agosto de 2009

POSIBLE


Decálogo del cineasta argentino Raúl Perrone

1) Filmar con una sola cámara

2) Cagarse en el formato: si lo que tenés para decir no se sostiene en VHS, tampoco se va a sostener en Beta, en Super 8, en 16, ni en 35mm.

3) Utilizar muchos exteriores para no discutir con el director de fotografía (y además para ahorrar luz).

4) Utilizar sonido directo. Si es muy bueno, ensuciarlo.

5) Tirar una sola toma, en caso extremo dos.

6) Trabajar con actores y actrices creíbles, con músicos de rock y siempre con cuatro o cinco vecinos.

7) El equipo técnico no debe superar las diez personas.

8) El rodaje durará como máximo, ocho días.

9) Grabar la música en un porta-estudio, si pasa algún carro o ladra un perro, mejor.

10) Pase lo que pase, terminar la película.