martes, 26 de abril de 2011
domingo, 24 de abril de 2011
Hay más que vida allí
Hace algunos días duerme en mi casa. Es menor que yo pero, increíblemente, es una persona valiente que mira hacia adelante. Y me gusta ver películas con ella. No me pide comentarios al final, pero sabe que cuando estoy muy silencioso es probable que el filme me haya gustado mucho. Hoy vimos Trenes rigurosamente vigilados. No le gustó, a mí me agradó con reservas. Ella sonrió al final y fue a preparar café. La semana pasada, con Satantango de Bela Tarr, estuvimos felices. “Hay más que vida allí”, me dijo, antes de salir de la habitación, cuando la cinta ya había finalizado. “Hay más que vida allí”. Nada mejor puede decirse sobre una película.
miércoles, 23 de febrero de 2011
Esto es honestidad
"... pero también escribo para los hombres que no tienen ganas de proteger, para los que querrían hacerlo pero no saben cómo, los que no saben pelearse, los que lloran con facilidad, los que no son ambiciosos, ni competitivos, los que no la tienen grande, ni son agresivos, los que tienen miedo, los que son tímidos, vulnerables, los que prefieren ocuparse de la casa que ir a trabajar, los que son delicados, calvos, demasiado pobres para gustar, los que tienen ganas de que les den por culo, los que no quieren que nadie cuente con ellos, los que tienen miedo por la noche cuando están solos".
Virginie Despentes
Virginie Despentes
miércoles, 9 de febrero de 2011
Contemplación
En un rincón del corazón (Somewhere, 2010) es el filme más contemplativo de los cuatro largometrajes de Sofía Coppola. Johnny Marco (Stephen Dorff) es un actor popular en plena promoción de su última película en Los Ángeles. Vive en un hotel, fuma, toma cerveza, maneja su Ferrari, se acuesta con las mujeres que quiere y se entretiene con bailarinas de pole dance en su habitación. Por algunos días, tiene que cuidar a su hija Cleo (Elle Fanning).
Nada de la tragedia exhibida en Las vírgenes suicidas, ni comedia romántica como en la encantadora Perdidos en Tokio, ni de las travesuras con el color y las formas de María Antonieta. En un rincón del corazón esboza la cotidianeidad de un integrante del star-system encerrado en su propia miseria existencial.
Coppola sortea el retrato obsceno y artificial para sentar una mirada ascética sobre Johnny y su entorno. Con una historia sin elevados picos dramáticos ni giros sorpresivos, los momentos de lo que llamaremos ‘gran intensidad’ son, ante todo, el reconocimiento de una conexión más allá de lo usual entre padre e hija en donde, aparentemente, ‘no pasa nada’, como el ensayo de Cleo sobre la pista de hielo, o el momento en que ella nada en la piscina del hotel en Milán.
Nada de la tragedia exhibida en Las vírgenes suicidas, ni comedia romántica como en la encantadora Perdidos en Tokio, ni de las travesuras con el color y las formas de María Antonieta. En un rincón del corazón esboza la cotidianeidad de un integrante del star-system encerrado en su propia miseria existencial.
Coppola sortea el retrato obsceno y artificial para sentar una mirada ascética sobre Johnny y su entorno. Con una historia sin elevados picos dramáticos ni giros sorpresivos, los momentos de lo que llamaremos ‘gran intensidad’ son, ante todo, el reconocimiento de una conexión más allá de lo usual entre padre e hija en donde, aparentemente, ‘no pasa nada’, como el ensayo de Cleo sobre la pista de hielo, o el momento en que ella nada en la piscina del hotel en Milán.
martes, 25 de enero de 2011
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